“Era cantado que debían ver la forma para que no pasara esto, no hay excusa valedera”

centro-detencion-batan (Copiar)

El fiscal Martínez Soto relativizó el “sorpresivo” escape del menor con más de 40 causas y de otros dos chicos del Centro de Batán. Cuestionó con dureza al personal y describió la crítica situación del establecimiento.

El fiscal del Fuero de Responsabilidad Juvenil, Walter Martínez Soto, se refirió a la fuga del menor de 16 años que tiene más de 40 causas como así también del escape de otros dos jóvenes, que se fueron del Centro Cerrado de Batán el fin de semana.

Consultado ante la información preliminar que hacía alusión a que se había “enjabonado” para escapar entre las rejas del establecimiento, el fiscal respondió: “El escape fue cinematográfico, supuestamente había una persona que lo estaban cuidando a él ya otros más que estaban en el patio. Supuestamente estaban lavando ropa. El compañero que estaba con él le pidió al profesional ir al baño o a hablar por teléfono, aún no sabemos bien a ciencia cierta. Este muchacho quedo solo, con un tiempo más que solo. Se habría mojado y enjabonado para pasar entre unos barrotes de una reja que no miden más allá de los 12 centímetros entre sí”-

“Para salir de ahí hay que saltar un muro de cuatro metros compuestos por ladrillos y alambre perimetral”, aclaró para completar su narración.

Señaló que en el Centro de Batán  “no hay cámaras” y que “afirma el personal que estaba allí que lo vieron cuando se estaba yendo, no dieron demasiadas explicaciones al respecto”.

“Este lugar no reúne las condiciones mínimas de seguridad y la Provincia no ha dado ninguna respuesta al respecto cuando inclusive se presentó un habeas corpus”, señaló Martínez Soto.

Para el fiscal, hay que mostrar las imágenes del lamentablemente conocido joven que, por ser menor, es algo que no está permitido: “Lo estamos buscando, hubo testimoniales con su entorno y en principio está en la ciudad. Estamos delimitando las zonas en las que frecuenta. Estamos tratando de poder mostrar la foto de este joven. Más allá que sea el joven de las 40 causas, nadie conoce físicamente quién es y quizás lo tenés al lado y no sabes quién es o puede pasar que crees que es él y no sea”.

Sobre la posibilidad de volver a aprehenderlo y se disponga una nueva medida de encierro, dijo: “desde un primer momento, tanto la jueza como quien le habla pedimos que no sea alojado en ese lugar, lo que motivó en que la jueza piense una serie de informes para buscar dónde poder alojarlo”.

Además, criticó con énfasis al personal que trabaja en este Centro, dando lugar a una posible intención para que el menor se escape sin problemas: “Era cantado que, en el lugar actual,  los empleados que estaban custodiándolo debían ver la forma de que no pasase esto y advierto que esto pasó, hay una falta de profesionalismo. No hay excusa valedera para esgrimir que son pocos o que se les escapó la tortura, como diría Diego Maradona”.

“El vigilante del Centro Cerrado supo tres horas después de que el joven se había escapado, es raro”, remató.

“Ante la situación de este sitio, recalcó que “es una irresponsabilidad del Estado, que genera un mensaje de desidia en el sistema. De esta manera, es imposible educarlos, facilita que vuelvan a delinquir”.

Vale destacar que en el Centro Cerrado de Batán trabajan en promedio ocho profesionales de distintas áreas y 1 o 2 policías, que se encuentran diariamente con más de 34 jóvenes que afrontan conflictos con la ley penal de diversa consideración, según fuentes judiciales.

 

 








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