Alvarado empató con Villa Mitre en el Minella

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El “Torito” igualó 2 a 2 con el “Tricolor”, en un partido de ida y vuelta. Los goles del elenco marplatense los convirtieron Ponce y López. 

Sin jugar bien, en un contexto desfavorable, en una cancha que impidió que pueda realizar el juego que pretende y favoreció a un rival que apuesta a la verticalidad en busca de sus delanteros, el empate 2 a 2 ante Villa Mitre no le sentó mal a Alvarado que llega a la fecha libre invicto y como único puntero de la Zona 1 del Torneo Federal A. Fernando Ponce y Emiliano López marcaron los goles del “torito”.

Es un equipo incómodo siempre el bahiense, que no se perturba, que mantiene la tranquilidad, es paciente e impacienta a Alvarado. Aún sabiéndolo, el equipo de Mauricio Giganti no lo pudo neutralizar en la etapa inicial, sufrió con cada pelota perdida y las corridas de Tunessi y Herrera, arriesgó demás en lugares de la cancha que no ameritaban con el clima y el césped mojado. De esa forma, llegó el primer dolor de cabeza para los hinchas que desafiaron la lluvia, cuando Stefanatto tocó atrás para Degrá, la pelota se levantó, se le escurrió entre las piernas al aruqero que reaccionó rápido y la pudo sacar hacia el costado. Del otro lado, Trecco intentó jugar con eso y apenas encontró espacio desde afuera probó a Tavoliere con un remate que picó antes y el “1″ controló en dos tiempos.

Sin embargo, con su fórmula conocida, Villa Mitre rompió el cero. Una pelota perdida en tres cuartos de cancha y el lanzamiento para que Tunessi quedara mano a mano con Mendoza, el central no pudo cortar pero lo sacó hacia la pierna menos hábil del delantero que se las ingenió para sacar un buen zurdazo que se estrelló en la base del caño izquierdo y salió hacia adentro, donde Maximiliano López sólo tuvo que empujar. A la lluvia que caía, un baldazo de agua fría para Alvarado en el Minella. Porque el rendimiento del equipo estaba lejos de lo que pretendía el entrenador, las imprecisiones fueron unas constantes y las ocasiones de gol escasearon en los alrededores de Tavoliere que mostró su habitual seguridad cada vez que lo llamaron a intervenir. Y si Emanuel Urquiza no hubiera regresado para salvar providencialmente sobre la línea tras una nueva corrida de Tunessi que encontró a la última línea adelantada, partió desde atrás de mitad de cancha y definió luego de eludir a Degrá.

Lo bueno para Alvarado es que, a diferencia de lo que se dice siempre, está “ligando”. Porque cuando había hecho poco y nada para llegar al empate, en una segunda jugada, tras una pelota parada, Urquiza metió al segundo palo, Depetris cabeceó al gol, Tavoliere cacheteó al palo y, de atropello, Fernando Ponce infló la red de cara a su gente para el 1 a 1 que cayó del cielo antes del descanso.

Si el primer gol había golpeado, mucho más lo hizo el segundo. Porque con lo que había costado alcanzar la igualdad, encontrarse nuevamente en desventaja en el amanecer del complemento, fue duro. Fórmula repetida, pelotazo largo para Tunessi que volvió a ganar, se acomodó para la derecha y fusiló a Degrá que no llegó ni a sacar los brazos cuando la pelota ya estaba durmiendo contra la red. El cachetazo se sintió pero no había tiempo para lamentos, Alvarado dio vuelta la página y se fue para adelante, Trecco recibió apenas ingresando al área grande y sacó un buen remate que Tavoliere alcanzó a cachetear a un costado y un desborde de Depetris no encontró receptor por adentro.

Giganti no dudó y le dio frescura al ataque con Brian Visser y Julián Bonetto. Si bien en lo individual no pudieron desequilibrar, esos ingresos desconcertaron por instantes a la defensa bahiense que por primera vez en la noche quedó abierta, se filtró Fernando Ponce por izquierda, llegó al fondo, tocó adentro para Emiliano López y el “9″ con serenidad, se sacó de encima al arquero y empujó al gol (demasiado suave) para que todo vuelva a quedar como al principio.

Quedaba media hora y podía pasar cualquier cosa. Alvarado era más ganas que ideas, empezó a pagar el desgaste hecho en Cipolletti, los 2000 kilómetros recorridos en pocos días, el escaso tiempo de trabajo entre partido y partido y Villa Mitre aprovechaba de venir de una fecha libre tras el debut triunfal en su casa. El local era el que más quería ganarlo, pero la visita era el que estaba más cerca, Matías Degrá tomó un rol preponderante en el tramo final para tapar un cabezazo, una mediavuelta de González y desactivar los envíos aéreos. En la otra punta de la cancha, con lo que le quedaba, el “torito” tuvo el triunfo en una pelota parada que conectó bien Ponce pero el arquero que siempre ataja bien en el Minella se encargó de ahogar el grito y sellar el 2 a 2 definitivo que no era lo esperado en la previa, pero que en ese contexto, con el desarrollo del juego y por cómo se dio la noche, terminó siendo un punto importante para los de Giganti que aprovecharán estos días para descansar, recuperar soldados y preparar de la mejor manera el viaje a Río Negro, nuevamente al sintético, ahora de Deportivo Roca, el 30 de septiembre.

Síntesis

Alvarado (2): Matías Degrá; Emanuel Urquiza, Germán Mendoza, Tomás Mantia y Fernando Ponce; Rodrigo Depetris, Darío Stefanatto, Cristian Canuhé y Gaspar Gentile; Nicolás Trecco y Emiliano López. DT: Mauricio Giganti.

Cambios: ST 13′ Julián Bonetto y Brian Visser por Depetris y Trecco, y 40′ Matías Caro por Canuhé.

Villa Mitre (Bahía Blanca) (2): Facundo Tavoliere; Federico Tanner, Nicolás Manchafico, Héctor Gozález y Nicolás Ihitz; Ramiro Formigo, Agustín Cocciarini, Leonardo López y Maximiliano López; Carlos Herrera y Maximiliano Tunessi. DT: Carlos Mungo.

Cambios: ST 17′ Patricio Escott por Herrera y 36′ Lautaro Villegas por Tunessi.

Goles: PT 8′ M.López (VM) y 39′ Ponce (A); ST 3′ Tunessi (VM) y 15′ López (A).

Árbitro: Carlos Córdoba, de Santa Fe.

Estadio: José María Minella.








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